El gran libro, siempre abierto y que conviene esforzarse en leer, es el de la Naturaleza.Antoni Gaudí.
"Sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco" (Michel de Montaigne)
El gran libro, siempre abierto y que conviene esforzarse en leer, es el de la Naturaleza.
La única diferencia entre la gente inteligente y los torpes es que sólo los primeros sacan conclusiones de lo que les ocurre.
No me extenderé en esta ocasión sobre el contenido de la obra, altamente recomendable, pues sólo quiero compartir un breve fragmento del capítulo titulado Perycalypsis como acertada observación acerca del globalizado universo en que vivimos y las consecuencias de lo que se ha dado en llamar el "cambio galáctico", en alusión a la influencia de las civilizaciones inteligentes sobre el equilibrio gravitatorio relativístico. Dice así:
"Nuestra poderosa civilización (...) tiende a la elaboración de productos lo menos durables posible, en unos embalajes cuanto más durables mejor. El producto que se gasta pronto tiene que ser sustituido enseguida por uno nuevo, lo que facilita la venta, y la solidez del embalaje dificulta su destrucción, lo que favorece el desarrollo ulterior de la técnica y la organización. Así las cosas, los compradores pueden arreglárselas solos con la pacotilla producida en serie; en cambio, para suprimir los embalajes se necesitan programaciones especiales antipolución, servicios de sanidad, coordinación de los esfuerzos, planificación, plantas purificadoras, etc."